| Miercoles 09 de Julio de 2008
El valor de los combustibles sufrió modificaciones cada siete días de junio a esta parte. El encarecimiento repercutió en las ventas de nafta Premium, que registra una caída pronunciada en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. Anticipan que faltará gasoil
Los precios de los combustibles siguen aumentando y ya suman casi un mes de incrementos ininterrumpidos. La última suba ocurrió el viernes 4 de julio, y tuvo a la petrolera YPF como principal protagonista.
La marca elevó los valores de todos sus productos y estableció una nueva brecha entre las opciones Premium y super, que ahora cuestan $3,234 y $2,623 el litro respectivamente.
Al aumento se le suma, además, los primeros indicios de desabastecimiento
que ya comienzan a percibir distintas estaciones de servicio de la provincia de Buenos Aires.
Con el gasoil como principal producto afectado por el faltante, los estacioneros prevén un final de mes complicado pese a que todavía no se llegó a la mitad de julio.
El probable desabastecimiento se ve acompañado por una
fuerte caída en las ventas de naftas Premium, que en Buenos Aires evidenció un resultado negativo del 10% en los primeros cinco meses del año y ya en el interior sube a un 40%, de acuerdo a fuentes consultadas por Infobaeprofesional.com.
“Las naftas están aumentando una vez por semana y mantienen un ritmo mensual ya que desde junio están subiendo de esa manera”, indicó, a este medio, Luis Machiodi, presidente de la Federación de Entidades de Combustibles de la provincia de Buenos Aires (Fecoba).
El representante de Fecoba responsabilizó directamente a las petroleras por los continuos incrementos. “Las empresas no tienen interés en abastecer el mercado interno. Y además abusan de su capacidad para poner los precios. Las estaciones de servicio nada pueden hacer, y el panorama ya bordea el desastre”, dijo.

En tanto Rosario Sica, titular de la Federación de Empresarios de Combustibles de la Republica Argentina (Fecra), sostuvo que el problema responde “a la falta de una política energética estructural”.
“Las estaciones de servicio sólo tratan de salvarse. La petrolera va y pone un precio, y a la estación sólo le queda colocarlo 15 centavos más caro”, apuntó.
Hacia abajo
La constante en la suba de precios ya dio sus primeras muestras negativas en lo referente a los índices de comercialización. La principal afectada fue la variedad de nafta más cara: la opción Premium.
Como muestra vale decir que, de acuerdo a un informe de la Secretaría de Energía de la Nación, la disminución en las ventas del combustible Premium llegó a una marca de 11%, lo cual pasado a litros equivale a 14.2 millones de menos que lo comercializado en igual período pero del 2007.
“La nafta Premium tiene una diferencia con la super mucho mayor cada mes que pasa. Antes notabas una diferencia de pocos centavos, y ahora la diferencia es de casi 60 centavos por litro”, aseguró a este medio un estacionero de la ciudad de Trenque Lauquen, al oeste de la provincia de Buenos Aires.
El incremento puede constatarse en prácticamente todas las estaciones de servicio ubicadas en el territorio que atraviesa la ruta 5. El indicador cobra mayor relevancia por tratarse de zonas agrícolas y en las que la demanda de naftas y gasoil mantiene una relación directa con la evolución económica de las localidades de esa área.
“Los precios cambian una vez por semana. Y el día elegido para los aumentos suele ser el viernes. En junio, con todo el tema del lockout, fue cuando las petroleras más aprovecharon para elevar los valores”, puntualizó la misma fuente.
Suba sostenida
En Chivilcoy la situación es similar. “En el caso del gasoil, los aumentos son de 1.5% cada 15 días aproximadamente. En naftas, el incremento es del 1%”, comentó el gerente de una de las principales estaciones de servicio de la ciudad.
El dato se condice con lo que sucede en el resto de la provincia y, también, en Capital Federal. “Los aumentos son casi siempre parejos. En nuestro caso, dependemos de YPF, que es quien digita los aumentos provincia por provincia”, argumentó la fuente.

El estacionero consultado reafirmó la caída en las ventas de la nafta Premium, que llegarían a un 40% respecto de principios de año. Y lanzó un alerta: “Ya empezamos con los problemas por el cupo de gasoil”, dijo.
“En nuestro caso todavía no tenemos faltante porque nos quedó combustible del cupo del mes pasado, pero lo sostenido de la demanda deja entrever que tendremos problemas de abastecimiento de naftas antes de fin de mes”, señaló.
Otros puntos de venta, tanto en territorio bonaerense como en la Ciudad de Buenos Aires, no dudan que la falta de combustibles se comenzará a percibir durante la segunda parte de julio. Al igual que los aumentos, que se harán una constante.
“Los precios internos del país no responden a la realidad. En todos los países vecinos el producto vale el doble, incluso con cuadros impositivos menores a lo que se tienen acá. De ahí que las subas van a seguir. No se puede esperar otra cosa”, concluyó Machiodi, de Fecoba.
Patricio Eleisegui
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